domingo, 31 de diciembre de 2017

Barranco de Tavizna (Cádiz-Diciembre/2017)



En este penúltimo día del año nos vamos de ruta, concretamente una de barranco, combinada con un buen sendero de ida y otro de vuelta, al barranco de tavizna, situada en el entorno del Parque Natural de Grazalema.
El día es espectacular, un sol reluciente...un día ideal para despedir el año haciendo una bonita ruta...y como siempre con unos inmejorables compañeros.

La ruta comienza en el Km 37 de la carretera A-372 que une Benamahoma con Grazalema, frente al Área Recreativa Los Llanos del Campo. 


Aquí dejamos el coche, un lugar ideal para aparcar. Son las diez de la mañana. Empezamos a dejar algunas prendas de ropa, que seguro que nos van a sobrar. A estas horas de la mañana ya se prevé un buen día; solo cogemos lo justo para empezar a subir: cascos, arneses...todo lo necesario para rapelar, y algo para picar.


En esta ocasión nos damos cita cinco compañeros del club: Ana Mari, Jesús, Miguel Angel, Víctor (de él fue la idea de la ruta exploratoria de hoy) y el que escribe. Pues allá vamos, con todo lo necesario a nuestras espaldas. 
La ruta constará de unos 9 kilómetros, compuesta por 3,5 km de ida (una hora), 2,5 km de barranco ( tres horas y media) y 3 km de vuelta (una hora con picoteo incluido). Estaremos algo más de seis horas, y al final superaron los 500 metros de desnivel.


Atravesamos la carretera, y justo en frente nos encontramos el sendero de los llanos del Berral y que nos llevaría hasta el mirador del castillo de Aznalmara (por ahí regresaremos) pero ahora, al poco de adentrarnos en este sendero lo abandonaremos hacia la derecha justo después de pasar una casetilla blanca.


El senderillo perfectamente marcado nos asciende (en tramos bastante fuerte) hasta el collado en donde en frente tendremos el pico Albarracín. El sendero se hace ameno a pesar de su desnivel ya que el paisaje cargado de grandes encinas y quejigos nos alegra la vista.

A partir de  este collado solo tendremos que bajar hasta el mismo cauce del río tavizna, y una vez en él, recorrerlo hasta donde se empieza a abarrancar.



Durante algunos metros lo fuimos recorriendo, simplemente destrepando por los muchos toboganes que nos íbamos encontrando por el cauce.
 ¡Eso si con mucho cuidado, la roca está muy resbaladiza!

El recorrido consta de unos 13 o 14 rápeles, algunos de ellos fáciles de destrepar, otros algo más complicado. Los más altos de unos 15 metros de altura. Nosotros al final creo que hicimos unos 10 rápeles de bajada.








Pues allá vamos, empezamos a bajar, aunque en los dos primeros y con "reunión" incluida lo saltamos ya que lo pudimos destrepar.


Y según avanzamos, a los pocos metros nos encontramos con otro enganche para instalar la cuerda. Pues allá vamos de nuevo.


 ¡El día es espléndido, y las vista son espectaculares!
Allá al fondo podemos contemplar la sierra de la Silla.


En el siguiente rapel tenemos una caída vertical bastante larga, algo más de diez metros, poco a poco lo vamos bajando todos.





De nuevo el barranco se encajona, y las adelfas y las grandes ramas nos impiden realizar fácilmente los rápeles.



La instalación de las grapas y reuniones están perfectamente consolidadas, aunque una de ellas nos costó la propia vida verla.


Y allá vamos de nuevo, estas si que están encajonadas y con una buena altura.
¡Esperemos que esa gran roca que hay arriba no nos caiga cuando bajemos! 





Llevamos casi dos horas de bajada, una paradita para tomar algo de frutas sería lo suyo. ¡Que vistas tenemos detrás!


 Y de nuevo al ataque...ya estamos casi terminando.
Ahora llegamos quizás al más alto, unos 15 metros.




El último y mas largo y alto, necesitamos prácticamente de los 40 metros de cuerda. Es doble, una bajada de unos 9 metros, un llano y otra bajada en vertical de unos cuatro metros.
El agarre hay que hacerlo obligatoriamente en la parte superior, abajo no hay reunión. Además está en una zona muy umbría. ¡Cuidado porque la cuerda nos tira hacia la derecha!




Y como casi siempre, el pobre Víctor recogiendo todo el tema de las cuerdas, ¡pero que quede claro que nosotros siempre acarreamos con los mochilones de material, que no se queje!


 Y por fin llegamos al final de los rapeles, pero no al final del barranco. Ahora toca destrozarnos la piel con los pinchos durante unos quince minutos...resbalones, caídas en las pozas, y las adelfas en los ojos. 



Ahora si. 
Cuando llegamos al final del barranco y tras saltar una alambrada, a nuestra izquierda sale un pequeño senderillo pegado a las paredes de la última zona del barranco. Esta será nuestra salida.



Aquí descansamos un rato y aprovechamos para compartir unos bocatas. Son las 14:30 horas.Y de nuevo en marcha...
El senderillo ahora nos ascenderá, dejando allá a lo lejos, a nuestra derecha el castillo de Aznalmara.



Y tras un rato de calor, y unos tres kilómetros de recorrido, por fin llegamos al mirador del castillo de Aznalmara.
Ya solo nos queda llegar hasta el área recreativa de los Llanos del Campo, al que llegaríamos tras avanzar tranquilamente en unos quince minutos y algo más de un kilómetro, pudiendo disfrutar frente a nuestros ojos de la majestuosa sierra del Pinar, con su "torreón" como cumbre más alta. 



Y a las 16:30 en el coche.
Buen pateo y tramo de barranco para despedir el año.
Ya solo queda un buen café en El Bosque...y hasta la próxima que ya será en el año 2018.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Vía ferrata de la Falla del Camorro (Cuevas de San Marco) Málaga Nov/17 y subida al pico Fallas del Camorro (907 msnm) Enero/18


Cueva  Nueva


Ferrata Falla del Camorro


Crestería Sierra del Camorro


Cueva de Belda

Interesante la ruta que hemos realizado por la Sierra del Camorro, en la provincia de Málaga, haciendo ya frontera con Córdoba y el embalse de Iznájar.
Hoy será una ruta completa, en la que haremos la vía ferrata de la Falla del Camorro, bajada a Cueva Nueva, un poco de cresteo por la sierra,  y la visita a la cueva de Belda.
Será un día inestable desde el punto de vista meteorológico: nos lloverá y lucirá el astro sol.


Así que manos a la obra dándonos cita los compañeros montañeros y ferreteros Pepi, Víctor y el que escribe. Quedamos a las 9, con lo que pasadas las 11 de la mañana ya estábamos en Cuevas de San Marcos para iniciar nuestras rutas.


Una vez en el pueblo, tiramos hacia la parte alta, buscando como referencia el campo de fútbol. Siguiendo un poco hacia adelante llegamos al Centro de Interpretación de la zona. Aquí ya parte un sendero que nos llevará a la cueva de Belda.
Nosotros seguiremos por el carril que nos sube entre pinares en unos dos kilómetros.
Cuando llegamos a una pequeña bifurcación que se estrecha el carril a mano derecha, ahí dejaremos nuestro coche (ver foto superior)



Subimos por el empinado carril, y un cartel nos indica la dirección hacia el mirador del Camorro, en donde se encuentra nuestro primer objetivo, Cueva Nueva.


Un poco más adelante y junto a unas antiguas canteras, se encuentra el camino que tendremos que coger más tarde para ir al inicio de la vía ferrata, pero ahora vamos hacia el mirador.

Cueva Nueva


Una vez en el mirador, y en una de las paredes vemos un pequeño hueco por el que se accede al interior de la cueva. Con mucho cuidado, ya que la roca está muy resbaladiza, nos asomamos, y lo primero que vemos ya nos atrae para entrar en ella.


Poco a poco los tres nos acercamos a la cabecera de la cueva...


Víctor empieza a desplegar y asegurar la cuerda, y todos empezamos  rapelar  hacia el interior.
Habrá una caída de unos seis metros, lo tendremos que hacer con mucho cuidado, ya que el terreno está muy resbaladizo.


Se lanza Víctor primero para asegurarnos abajo con la cuerda a Pepi y a mi.


Ahí va Pepi, colocando lo pies bien en la bajada.


Y por último bajo yo.


Una vez dentro (no es muy grande), al fondo parece haber una pequeña lagunilla y algún estrecho orificio, por el que ni intentamos asomarnos.


La Cueva Nueva apareció conforme avanzaba la actividad de la cantera sin que nadie sospechara de su existencia. Son varias las estalactitas y estalagmitas que hay por las distintas paredes y techos. 


En su interior es interesante destacar la presencia de una estalagmita, situada en el centro de esta gran sala, con una forma circular que recuerda al perfil de una virgen. 


Tras un rato disfrutando de la cueva, empezamos a ver la mejor forma por donde subir.
En la parte izquierda nos encontramos con un pasillo por el que podemos ascender sin cuerda, y con mucho cuidado de no resbalar.




Una vez arriba, y asegurado con la cuerda tendremos que esquivar una abombada barriga que una vez superada llegamos a la salida de la cueva.



Víctor sale el último y se encarga de recoger toda la cuerda.
Aunque cuando se empezó a recoger tuvimos que ayudarlo ya que la cuerda se había quedado enganchada en una grieta.

Nos trasladamos ahora en busca de la ferrata, y para ello retornamos a nuestros pasos.

Ferrata de la Falla del Camorro

Antes de nada, debo de decir, que el cartel indicativo de la ferrata está mal situado en cueva Nueva, cuando realmente debería de estar situado en el camino que sube hacia la ferrata.


En unos diez minutos llegamos al inicio de la ferrata, justamente cuando el cielo se empieza a ennegrecer.
Las primeras grapas están situadas tras superar un alto escalón, que aunque no tiene problema estando seco, hoy estando resbaladizo por la fuerte tromba de agua que ha caído esta noche, está muy peligroso.


Las características de la ferrata son las siguientes:

Dificultad: K2+, aunque en la descripción lo califica como K3 (en nuestro caso por la lluvia y la roca mojada, K3), con posibilidad de hacer dos  rapeles de bajada.
Tiempo de acceso a la vía: 15 minutos
Tiempo de realización: 45 minutos
Tiempo de regreso: 60 minutos
Longitud total del recorrido: 122 metros
Desnivel total: 80 metros


Esta ferrata la podemos dividir en dos partes bien diferenciadas, la primera y más vertical, en la que nos encontramos un paso atlético desplomado en el que hay que tirar de brazos para superarlo. Además las grapas en algunas zonas están muy separadas, así que para los ferreteros con piernas cortas, el esfuerzo a realizar es mucho mayor.
La segunda parte no tiene problema, además está ligeramente inclinada, con lo que solo tendremos que ascender sin ningún esfuerzo.



El orden de subida lo hemos establecido, primero Pepi, Víctor (aunque a mitad de la ferrata se intercambiaron) a continuación, y cerrando el grupo, yo.


Al poco de ascender por la pared vertical empezó a llover, y al llegar al desplome se hizo más complicado, ya que la roca resbalaba muchísimo.
Ahí vemos a Pepi, haciendo un gran esfuerzo, ya que la grapa situada en la parte superior estaba muy separada.


La lluvia empezó a apretar, y adosados a la pared bajo un pequeño techito, como si de lagartijas se tratase, esperamos a que la lluvia aflojara un poco.


Con las nubes ya pasando de largo, reanudamos nuestra ascensión.


Otro largo vertical con un pequeño desplome, y ya llegamos a la zoma más fácil.


Sin grapas, pero si con cable de vida, vamos subiendo por las rocas hasta llegar al final de la ferrata.
Casi en la cumbre, y en un buzón, se puede dejar escrita las impresiones percibidas en esta ferrata, nosotros lo hicimos.


Tras una hora de subida, culminamos esta ferrata.
Fantástico paisaje ante nuestros ojos: el embalse de Iznajar, la sierra de Rute, el Lobatejo, pico Bermejo, la Tiñosa, la cresta de alhucema...y como no, a nuestros pies, Cueva de San marcos.


Nuestra correspondiente inmortalización de foto de grupo. 


Cresteo de vuelta 

Empezamos a evaluar sobre el camino de bajada, ¿pero por donde?
En un principio, se pensó en bajar rapelando (a mi esa idea no me convencía) pero al estar las "reuniones" por debajo de los desplomes, hubiera sido complicado, y más teniendo en cuenta como estaba la roca de mojada.


Una vez decidido, iríamos de vuelta por la cresta, pero al ver que en alguna zona la roca estaba muy resbaladiza y con cortados, bajamos un poco y tiramos por un senderillo marcado en medio de un pinar, y paralelo a la cresta. 


Tras un rato andando, y pendiente del track que llevaba Víctor, empezamos de nuevo a subir hacia la cresta en busca de un collado por el que tendríamos que bajar.


Tras un fuerte subidón, de nuevo en la cresta.
Empezamos a buscar una puerta que sabíamos que era el lugar por donde teníamos que pasar (era una buena referencia)


Y al poco dimos con ella, la pasamos, y ya situados en la otra vertiente de la cresta, empezamos a buscar el lugar de bajada, tras pasar la cruz del reloj, situada en la misma cresta.


Las vistas sencillamente impresionantes. El cielo se estaba quedando azul, un intenso color azul que embellecía aún mas el paisaje. Y detrás de nosotros la cumbre más alta de la sierra del Camorro con casi 900 metros de altura.




Y ya empezamos a bajar buscando la otra referencia que era las ruinas de la Medina de Belda.


El yacimiento arqueológico de la Medina de Belda, está catalogado como de primer orden, y en ella podemos ver los restos del aljibe, y de las estructuras de las calles y de las casas, 



Y bajo una caída vertical espectacular empezamos a buscar el sendero que nos llevaba a unas escaleras. Fuimos para allá, para acá, no dábamos con ella, hasta que al final, por fin lo pudimos ver y gracias al track que llevaba Víctor


¡Ahí está Víctor intentando localizar el sendero de bajada!



Y por fin empezamos a bajar, pero "cuidadin" el terreno está muy inclinado, piedra suelta y lo más fácil es resbalar.


Y llegamos a las esperadas y deseadas escaleras, perfectamente habilitada con pasamanos y el camino bien marcado. Ya solo teníamos que seguir el sendero que nos desembocaría  en el mirador y Cueva Nueva, en la que ya estuvimos esta mañana.
Al coche llegamos a las 16,30, hora de comer.




Cueva de Belda


Tras nuestro exquisito manjar (los bocatas de siempre) pusimos rumbo para visitar la cueva de Belda. para ello, y donde teníamos el coche aparcado, tiramos por el carril, saliendo al poco un sendero que nos llevaría directamente hasta la cueva tras recorrer unos 800 metros y 20 minutos de duración.


El senderillo que atraviesa este pinar y bajo los paredones, se nos hizo un paseo agradable.


Y ahí está la cueva, la famosa cueva de Belda.
Tras subir unas empinadas escaleras metálicas llegamos a su interior.


Antes de nada, tendré que decir, que a los tres compañeros nos impresionó las dimensiones y profundidad de esta cueva, alcanzando los 350 metros. 


No se exactamente cuanto anduvimos por su interior, pero si pasamos varias salas e incluso tuvimos que pasar por un estrecho túnel.


¡Allá vamos, para adentro!


Una vez que atravesamos este túnel, desemboca en una pequeña sala.
Intentamos pasar por una estrecha grieta, pero aquí ya dimos la vuelta.



En su interior hay gran cantidad de estalactitas y estalagmitas, además algunas de grandes dimensiones. En el interior de la cueva se asienta una colonia endémica de murciélagos, catalogada como una de las más importante de Europa. De hecho, nosotros, en lo más profundo de su interior pudimos ver unos pocos colgado en la pared.


Y ya saliendo al exterior, retornamos en busca de nuestro coche.


Interesante y fantástico día hemos pasado hoy. 
Ha habido de todo: cuevas, ferrata, montaña, lluvia, sol, buena compañía...y ya solo queda tomar un café calentito, y para Sevilla.
Por cierto, según salimos ya de noche, y en la carretera de nuevo nos empieza a llover.


Subida al pico Fallas del Camorro (Enero/18)

En esta ocasión, haremos la ruta oficial del club que suspendimos en el mes de noviembre, y que al final solo tres socios nos fuimos de ruta (la crónica anterior).
Ahora nos damos cita 15 compañeros del club.



En esta no haré la ferrata, haremos la ruta desde cueva nueva, subida a la medina de Belda y crestearemos hasta llegar a la cumbre de Fallas del Camorro (907 msnm) 




Una vez abajo visitaremos la cueva de Belda, en la que en esta ocasión entramos hasta el final, en donde pudimos contemplar un par de lagos.